jueves, 25 de junio de 2026

Todo final acaba en un principio

No tenía mucho misterio ese dolor de garganta, con esa molestia en el oído, había enfermado de nuevo.

La tos le recordaba cambiar la postura a ratos, ir bebiendo agua y darse un respiro del bucle de pensamientos que no cesaban en la cabeza.

Recordó como cuando era pequeño, lo mejor que tenía era el saber cómo acabarían las cosas, daba igual cómo las empezara, pero no paraba hasta que el resultado no fuera el que en su cabeza sabía que era el correcto.

El que se había propuesto.

Era difícil saber dónde estaba ahora ese chico.

Ahora era justo lo contrario, sabía como empezaban las cosas, él siempre empezaba las cosas, el primer match, el primer beso, la primera palabra de la conversación, la primera muestra de arrepentimiento, los primeros momentos de la comida familiar, el primer acto de levantar el teléfono y llamar... Él sabía como hacer para que funcionaran las cosas al inicio, pero el final se escapaba totalmente de su control

De nuevo vino la tos y con ella la respiración agitada las palpitaciones el dolor de garganta el oído que palpitaba hacia abajo por toda la mandíbula.

Cerró los ojos, el pelo lo tenía recogido, le sudaba la espalda y las rodillas.

Dolía todo, también dolían los principios que había construido y los finales que ya siempre le sorprendían estaba sentado, resistiendo el calor y el cansancio. Las yemas de los dedos secas se rozaban en un movimiento fantasma que le recordaba que seguía pasando el tiempo y que tenia que actuar.

Pasaría, lo que no sabía ya era como, pero pasaría, acabaría y solo quedará una mochila más grande para guardar unas pocas piedras más.

No quería olvidar, aunque viera como espectador de un drama su propia vida, no quería olvidar.

Podría ser que ya no pudiera controlar el final, pero podía aprender de todos los que viviera hasta que por lo menos recordara que todo final también acaba en un principio.

jueves, 4 de junio de 2026

1 2 3, cuenta bien

 Cuenta bien, desde el principio

Qué te costó

Qué te hizo volar

Qué te valió la pena

Qué te quitó lo que querias

Qué volverías a pagar 

Qué vas a ser

1

2

3

Cuenta bien, que esta vez la tercera será en infinito.

domingo, 24 de mayo de 2026

Mi círculo

Mi círculo es un lugar donde no se entienden mis bromas, dónde los abrazos faltan y la mirada se cambia de lado a lado de la casa, cualquier cosa con tal de no cruzarse con ninguna otra alma.

Donde la vergüenza por lo que soy se siente como error, así como el error de ser lo que soy.

Mi casa es un bloque de suelo fino, con muchas grietas que entre horas y dejar pasar la vida, a veces tiembla y pincha, la ansiedad que le da la rabieta y te grita.

En este lugar no tienen cabida las conversaciones con un sano amor ni las noches sin techo. 

Porque querer mucho pero con miedo y sin cuidado, es preocupación, victimismo y lastre para el cuerpo.

Mi círculo es difuso, no se mueve no se expande y no se comporta como un círculo sino como un agujero solo crece en profundidad y cuando vi tu foto, los dos claveles uno rojo y uno blanco, ya no eran sofás sino flores y ya no era yo sino ella y ya no había un a lo mejor ni un ojalá me sane.

Un ya no puede ser por ti, ahora debo seguir por mi. 

Mi círculo corroe, y espanta, y yo le enseño y le muestro como hacerlo suave, como querer bien y bonito.

Por el camino acabo en el fondo y desde ese fondo confieso que hay una honestidad, vulnerabilidad y certeza humillante de lo que es lo que queda cuando tú sanas... porque entonces todo mi círculo parece huir.

domingo, 11 de enero de 2026

Al 2025 se le cae la máscara de la acción

Un templo de pegatinas.

Una lágrima de mentiras.

Una comida de foto.

Unos bailes para el olvido.

Un proceso doloroso.

Un beso, solo eso.

Feliz año, eso quiero.



martes, 9 de diciembre de 2025

Reyes Magos 29

Queridos Reyes Magos, llevo casi un mes estremeciéndome por dentro, porque ya llegan las navidades.

Disculpad la demora de la carta, pero no tenía ganas.

Aunque siempre lloro con las pelis en las que un tipo corriente os saca de un apuro y salva la Navidad con el amor de su vida, ya me pica que no me pase a mi. 

Os pediría otra vez a una pareja como Helena, pero que poca chispa tenía. Daba la postal de peli romántica perfecta, pero aburría hasta al muérdago, así que no. Y a un Raúl ni de lejos, que me dejó con las astas preparadas para tirar del trineo de vuestro colega Noel.

Este año, con que la teoría de diciembre deje de cumplirse conmigo me quedaría satisfecha, ya sabéis la que dice que todo lo que construyes en enero se te cae encima al final.

Y aunque también sonrío con las calles iluminadas y al veros en la cabalgata, cada año se me hace más cuesta arriba. Y es que la frase de “este año según mi presupuesto os lleváis todos un abrazo” ha pasado de ser un meme a una realidad.

Y no me hace ninguna gracia. Así que a un dinerillo no os diría que no.

Tampoco os voy a pedir que me ayudéis a cumplir los propósitos de año nuevo, porque no tengo ganas de hacer ninguno, la verdad.

Además, el año pasado ya me di cuenta de que siempre me ponía la misma meta en enero:

Básicamente, dejar de ser yo, para ser alguien mejor.

Y la verdad que visto así, es normal que nunca lo cumpla.

Supongo que la magia de la Navidad es que cuando empieza, nunca me veo capaz de superarla, pero cuando acaba, incluso la echo un poquito de menos.

Sé que mamá os pidió que yo naciera y se lo cumplisteis. Tal vez solo cumpláis deseos de esos, tiernos y ñoños. Por si acaso, por si nadie más lo pida y que no se diga que esta mente privilegiada no lo ha tenido en cuenta, os pido la paz mundial, la cura del cáncer y que mi abuela todos los años vuelva a emborracharse con sidra, de la que le gusta a ella, esté donde esté.

Feliz navidad.

P.D Por cierto, aunque no me traigáis eso del dinerito, os dejaré unos bombones bajo el árbol, para que os vayáis contentos a la siguiente casa y a ver si con ellos os estirais más.

P.D2 El árbol este año es una tira de luces led en zig zag pegada a la pared con celo que no cabía el otro en este alquiler.



Da la vid

 Te tengo que dar las gracias por tu siempre amable mirada, tus puertas abiertas, tu ilusión a trompicones, los saltos de fe que dabas cuando me mirabas.

Te agradezco las tardes en el sofá rojo y en marrón también. Te agradezco la botella de agua familiar que nunca faltaba y que ahora siempre empaña mis recuerdos de lo que pudimos crear...

Pero nos pudo el miedo, la duda, el ahora no y el que dirán.

No supe gestionar tus negativas y no supe gestionar las lágrimas tras volver a sentir todo lo que guardaba a buen recaudo bajo mi piel, no supe hacer más cuando decidiste que ya bastaba, no supe ver que aunque tal vez lo intentaras, ya no querías nada.

Me diste durante un tiempo la vid

Tus ojos fueron amparo de los peores días y aún así, mi corazón no pudo parar ahí.


martes, 9 de septiembre de 2025

Idea equivocada

No entendemos la vida porque no hay forma de entenderla. 

La vida es el constante error de vivirla.
Errar constantemente es lo que le da sentido a la vida.
El error de vivirla es la vida en si misma, ya sea en compañía o soledad.


"Si no se siente bien, tal vez no haya que hacerlo" Mentira. Que te salgan los dientes no se siente bien, estudiar para un examen que has suspendido varias veces, no se siente bien. Dejar una relación tóxica no se siente bien, pero es bueno, transforma, eleva, te hace sentir, te hace vivir.

 Vivir, caerse, levantarse, equivocarse...

Quiero ser la que se puso a si misma en un buen lugar porque se lo merecía, quiero ser la que capeó los miedos y los fantasmas como pudo, con la calma que le correspondía. 

Quien vio belleza, vio abundancia y vio potencial y lo tuvo, desde la carencia, desde el "ya basta", desde las ganas de transformar su vida. 

La carencia es, de hecho, uno de los mayores motores del cambio, si lo canalizas bien, al contrario de lo que se suele decir. 

No necesitas algo, sino que lo coges, porque es para ti y punto. 

Es no dejar opciones al mundo a que te digan que no puedes, que no es tuyo.

En definitiva, ya estás cometiendo un error, ¿qué más da vivirlo sin miedo?



Todo final acaba en un principio

No tenía mucho misterio ese dolor de garganta, con esa molestia en el oído, había enfermado de nuevo. La tos le recordaba cambiar la postura...