lunes, 22 de marzo de 2021

Escalones

 Tiemblo por dentro porque te siento, porque tú tiemblas, porque te llevo dentro.


Corro y me paro a la vez, como quien se marea y pierde la partida justo antes de vencer.


Los finales son enlaces que te hacen llegar al centro de ti mismo y en ese cara a cara te dices a ti mismo que ese escalón que acabas de subir no lo habías visto venir. 


Ni en una vida podría entender la calidad y dicha de la partida que supone despegar un pie del suelo para subirlo al escalón de arriba.


Porque aunque cuesta subir, los escalones nos marcan el camino de lo que llevamos por dentro. 


Tú sigue haciendo temblar mis entrañas que yo seguiré subiendo.



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lunes, 15 de febrero de 2021

100 formas de sentir lo mismo

Hay un final y un principio en el centro de cada ser que no se puede comprender 

La vida es un todo, en el más extremo placer y en el más árido horror

Un extremo no puede coexistir con el otro pero en el medio hay millones de matices que te permiten estar bien y mal a la vez.

¿Cómo quieren que contestemos con sinceridad cuando nos preguntan cómo estás? Si no sabemos contestar más allá de bien o mal... 

Si en Islandia tienen 100 formas diferente de referirse a la nieve, por sus matices y colores no son capaces de reconocerlo todo en la misma forma y materia... ¿Cómo es posible que sigamos empeñados en hacer lo mismo con nuestras emociones?



domingo, 14 de febrero de 2021

Yo sigo en guerra

 Aprender a reaprender.

Qué difícil es beber del pasado para no volver a caer.

Coge de nuevo tu parte de diosa guerrera y saca con fuerza el grito de fiera.

Destruye la caverna, lo que ves no está ahí fuera.

Por mucho que preguntes qué piensa el resto de ti, solo escucharás lo que quieres oír.

A pesar de saber que es mentira, sigue preguntando, como quién en plena guerra, busca un aliado.

Me dirás tus heridas del pasado, me usarás como un basurero para llenarme de tus penas y anhelos...

pero al final del día me dirás "es que ahora estoy ocupado".

Revoluciona mis ideas y déjame con más tormentas, no te preocupes no eres el primero ni yo soy tan santa. 

Puedo con esto, yo sigo en guerra.




martes, 9 de febrero de 2021

Canalización

Tinieblas que inundan tu ala pueden hacerse ver y abrirse a todos los de tu alrededor, el incienso y el oro puede ayudarte a atravesarlas, las primeras flores son las guías de tu cuerpo y de tu alma, lidiar con el odio la desesperanza y el rencor es algo sencillo para ti, el objetivo es el tuyo.



jueves, 28 de enero de 2021

Puedo decirlo con orgullo

 Que soy la que quise ser hace unos años y seré la que quiero ser hoy.

Aprecio lo que tengo y no deseo lo que me falta, aspiro a tenerlo hasta conseguirlo.

Me sobra espacio en el alma para las aventuras que he vivido y las que faltan por vivir

Que ni una pandemia mundial me ha podido quitar

A veces me da calor, del pecho a los pies y la cabeza me arde apoyada en la almohada, inspiro la necesidad de encontrar el valor para levantarme un día más...



Y cuando sale el sol me repito, que puedo decir con orgullo, que ninguna noche es lo bastante fuerte como para matarme y que como parte de la luna me muerde la oscuridad pero siempre vuelvo a llenarme.

lunes, 25 de enero de 2021

Ni rota ni mejor

No volveré ni rota ni mejor.

No tendré en mente la fuerza para rehacer la intensidad de tu partida. 

El sentimiento de la vida no es más fuerte que el de la muerte.

Las peores mentiras son las que me cuento a mí mismo.

Jugar con el género me parece lo más divertido.

Ojalá ese entorno lleno de apoyo paz y alivio. 

Quiero encontrar el lugar en el que la enfermedad es una oportunidad de demostrar el amor y compañerismo. 

Ese lugar lo llevo dentro pero quiero rodearme de ese entorno en el que sé bien qué es lo que quiero.

No habría nadie solo si los abrazos no se regalasen. 

No habrían noches de odio si durante el día viéramos a quienes queremos.

No tengo que ser nada ni nadie más allá de sentirme libre de todo aquello que pueda tener,

y para qué tenemos los días si no son para vivir.

martes, 1 de diciembre de 2020

Era 2 de diciembre

Era diciembre, 2 de diciembre. 

Vi un largo camino a la derecha, las rocas color coral y azufre que adornaban los laterales me parecieron cosa de magia así que empecé a andar. 

Ese día mis pensamientos iban como balas, que volaban hacia todas las direcciones a gran velocidad y lo único que me mantenía ligada al presente eran las frías puntas de mis dedos que se estaban poniendo coloradas a pesar de llevarlas en los bolsillos.

Los días de esa semana se me habían hecho eternos, pero sentía que algo grande iba a pasar... Suponía que era un desesperado recurso de mi mente que me decía "aguanta, tras un gran esfuerzo llega la recompensa".


La chaqueta de lana que llevaba empezó a cubrirse de pequeñas picas blancas. No podía creerlo... ¡Nieve!

De golpe dejaron de importarme los pensamientos de cansancio y el dolor de mis dedos congelados. ¡Estaba nevando! 


Cuando miré hacia arriba vi un pequeño destello, algo fugaz pero no estaba en el cielo así que no podía ser una estrella...


Volví a mirar, hacia arriba pero la inercia me hizo seguir caminando cuando desistí de encontrar algo... Pero algo volvió a llamar mi atención.


-¿Hola?- Pregunté- siempre me habían parecido muy tontas las protagonistas de las películas que preguntaban al aire si había alguien... Pero es que de verdad había escuchado algo esconderse tras una de las rocas de los lados del camino.


El tintineo que había escuchado, para mi sorpresa, volvió a sonar y se hizo más intenso.


Me acerqué cuidadosamente e incrédula me choqué con unos grandes ojitos mostaza y leña chisporroteantes de alegría.

-¡HOLA!

-¡AAAAAAAAH!

-Oh... ¿Te he asustado? Lo siento.

El ser de luz apagó despacio el aura brillante de su alrededor y se me quedó mirando. 

Mi estupefacción no me permitía moverme, pero pude preguntarle si era un ángel.

-¡Qué tontería!- exclamó ella, al empezar a reírse volví a escuchar el tintineo y su luz brilló de nuevo con fuerza. - Yo soy un hada 


-Un hada.

-Sí, eso he dicho. 

-Un hada...

-Que sí, un hada.- Revoloteó algo ansiosa delante de mi y añadió- Oye, ¿te ha gustado?

-¿El qué?

-La nieve, que va a ser.

-Un hada...

-...

-Un hada que hace nieve

-Creo que mi rey tenía razón, es muy difícil hablar con humanos... Yo quería hacer una amiga, ¿sabes? Antes de reencarnarme en humana quiero decir.

Yo no podía mediar palabra, aunque tampoco hacía falta, parecía que el hada se bastaba por si misma para hablar por los codos.

-Pues es que me daba un poco de miedo venir aquí como humana, ya sabes... Una cosa es hacer la nieve y pintar las piedras, el césped, hablar con los animales... Y otra muy distinta venir aquí a disfrutar de ser humana. 

El pequeño ser me contó que las hadas trabajan toda su vida para pintar el mundo y crear almas. Cuando mueren vienen en forma humana a disfrutar del trabajo de todos esos años, pero no recuerdan nada de su vida de hada.


-Osea ¿Que soy un hada?

-Fuiste un hada

-Pues mi vida no parece un regalo...

-¿Cómo que no?

-Estoy agotada...

-Bueno... ¿Quieres que sea humana contigo?

-¿A que te refieres?

- Dame tu mano.

Le tendí la mano sin saber muy bien lo que hacía y el hada me cogió el dedo índice- ¡Querida...! Ejem...

-Lourdes, me llamo Lourdes.

-Vale, ¡Querida Lourdes te prometo que el 2 de diciembre de 1992 un hada llegará a ti para hacer que tu vida sea toda una aventura extraordinaria!

-¡1992! ¡Eso es dentro de 15 años!

-¿Cómo quieres llamarla?- Ignoró mis exclamaciones y siguió divagando- A mí me gusta Leire, suena musical... Porfa, ¿Podrás llamarla Leire?- Yo asentí con la cabeza.

-Ya verás... Será la flor más bonita de todos los jardines que he pintado en mi vida... ¡Como una preciosa rosa!

Tintineó y brilló tan fuerte que tuve que ponerme la mano delante de los ojos. Cuando retiré la mano, estaba sola.

Sola en un camino pintado por hadas, con nieve líquida en mi chaqueta y con la boca abierta me quedé ahí...

Seguí caminando pero lo que no pude ver es el destello que atravesó la espalda. Un destello lleno de magia y mucho polvo de hadas que hizo que olvidara todo lo ocurrido esa tarde... hasta hoy. 


Felices 28, mi rosa.




Escalones

 Tiemblo por dentro porque te siento, porque tú tiemblas, porque te llevo dentro. Corro y me paro a la vez, como quien se marea y pierde la ...