No encuentro la paciencia, no encuentro las ganas ni el empuje, todo son atajos y dobles caras en las que no puedo confiar.
Vamos valiente, atrévete a soñar y darte cuenta de que no es suficiente.
No tenía mucho misterio ese dolor de garganta, con esa molestia en el oído, había enfermado de nuevo. La tos le recordaba cambiar la postura...
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