No hay mejor sentir que ese que te llena el pecho. Repleto de grandes esperanzas, hinchado de tus dedos, de tu sonrisa... Y es que esa maldita me ocupa media vida.
Entonces, me rocé con el límite, que es cortante y palpita. 1 y 100 veces me convencí de que la magia que teníamos era para siempre.
En ese momento descubrí, después de remar 1 y 100 millas con heridas en sal, que no hay nada mejor que sentir esa libertad al recordar, después de que te fueras, que la magia seguía en mí, sin ti.
miércoles, 28 de marzo de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Todo final acaba en un principio
No tenía mucho misterio ese dolor de garganta, con esa molestia en el oído, había enfermado de nuevo. La tos le recordaba cambiar la postura...
-
¿Recuerdas los lápices del colegio? Los de punta del 2, negros y amarillos. El otro día pensé que eran como una abeja, si afinabas bien la ...
-
No entendemos la vida porque no hay forma de entenderla. La vida es el constante error de vivirla. Errar constantemente es lo que le da s...
-
No es lo mismo que te despidan de tu trabajo que en una cama de hospital. No sabe igual despedirte de tu piso de soltero que de casa de tus ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deja un comentario y haz más amena esta hora del té :) GRACIAS