martes, 16 de septiembre de 2014

Al tejado.

La luna te besa despacio, y las estrellas enredan sus dedos entre la oscuridad y de aquí se saca el valor para brillar todas las noches. 
La pena de los corazones descubre un manantial dónde limpiarse el odio y una vez más en pleno silencio las nubes tapan sus intenciones.
Pecado y perversión, amor y destreza, fuego y acero para curar tus heridas.

Cuando el reloj dio las doce, la joven se deshizo de su cuaderno de poemas y cogió la cámara.
Arrastraba los pies descalzos por toda la casa cansada de todo el día, de no hacer nada.

-¿A dónde vas?-Le preguntó su madre desde la cocina.
-Al tejado.
-¿Otra vez?
-Sí.- Respondió apresurada.
-No hay tantas estrellas encima de la casa como para que subas todas las noches a hacerles fotos.
-No mamá, no hay suficientes fotos como para fotografiar la noche.



¿Sientes lo que haces?
¿Sabes lo que dice cada centímetro de tu ser? si no es así como pretendes conocer el universo... Así es normal que me digas que con mil noches he tenido bastante para conocer lo que hay encima de nuestro tejado... Más allá de nuestra existencia.

By:Kiissy

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja un comentario y haz más amena esta hora del té :) GRACIAS

Todo final acaba en un principio

No tenía mucho misterio ese dolor de garganta, con esa molestia en el oído, había enfermado de nuevo. La tos le recordaba cambiar la postura...