sábado, 18 de abril de 2020

Una ruptura más

-"He aguantado lo inaguantable"

-"Pues yo te veo bien".

Me miró serio y apenado-"Me merezco pasar página..."

-"¿Y yo merecía que me engañaras? Han habido tantas mentiras y tantas oportunidades..."

-"Sí, de ser lo que tú querías que yo fuera. No sabes lo que es pasarme cuatro años avergonzado de gran parte de lo que soy, solo porque tú no eres capaz de aceptarme". 

Mi gesto hasta el momento impasible se crispó. Sabía que yo no era fácil de asumir, aunque sí de tratar. 

Me sentía orgullosa de necesitar apenas unos poco mimos, una cena al mes y unas risas una vez por semana para estar feliz en una relación. No era una novia exigente que necesitara viajes o regalos constantes y mucho menos caros... 
Pero el precio a pagar si querías estar conmigo era alto: nada de sexo, nada de pasar noches a solas, muchos celos, nada de conocer familias, cero alcohol y cero fiestas...

Sé que había podido tenerle tanto tiempo en ascuas gracias a la culpabilidad que él sentía tras haberme puesto los cuernos dos años atrás. 

Ambos éramos conscientes de que ahora estaba "saldando su deuda", de alguna forma. Se había redimido prometiéndome y demostrándome que podía darme la luna durante más de un año.

Había sido un año de locos y sorprendentemente doloroso para mí también, no solo por él... Y era hora de acabarlo.

-Eres libre no te culpo.

-Gracias.- Hizo una pausa eterna y tuvo la osadía de rematar mi angustia con un seco "no dejaré que nada ni nadie manche el recuerdo de lo nuestro". 

No hubo una mirada larga ni un beso de despedida. Me dio tiempo a decir un "yo tampoco" mientras pensaba en lo bien que se le había dado siempre hablar. 

domingo, 5 de abril de 2020

Una duda para vosotros

Yo tengo una duda para todos los que os quejáis de los políticos y su mala gestión del país, para todos los que culpáis al Gobierno de vuestra falta de éxito, de lo mal que va la economía, de las muertes...

Que no nos gusta a nadie ni sus sueldos con dietas y viajes y tampoco sus reformas, ya lo sabemos todos. Hasta ellos lo saben. 

Nunca llueve a gusto de todos pero es que hace ya muchos años que llueve a gusto de nadie.

Que la pandemia es mundial y las muertes inevitables.

Que si tu negocio no chuta no es cosa de España, es que, amigo, Europa debe mucha pasta. (Y sí, hay sueldos más altos que otros sin motivo)

Que lo que vaya a pasar en el país y en los bancos, no depende de ti ni de tu voto.

Ojo, votar siempre, votar cuenta y marca la diferencia... 
Porque los resultados electorales son el único mensaje unilateral, entendible y serio que mandamos los ciudadanos de un país al resto del mundo. 

Y sí, un mal resultado electoral para un partido también  les da la oportunidad a nuevas caras de hacerlo bien y poner temas relevantes sobre la mesa.

 Porque políticos buenos, los hay... Lo que pasa es que de camino a la cima se los comen, como os he dicho, van incluidos en el precio de las dietas.

Que de lo que le pasa a tu negocio y vida eres un 90 % responsable y te aseguro que ese 10 % no te hunde ninguna de las dos cosas para siempre.

Que la economía no la controlas tú, la controlan otros y siempre ha sido así. Ahora les ha dado por tirarnos un virus encima, pero antes eran fusilamientos. 

Y por cierto, hablando de masacres, ¿muy calladitos están los terroristas asesinos en nombre de algún Dios, verdad?

Pronto hablarán, ya verás, o peor, nos harán hablar.

¿Eso también lo controlará tu voto?

Hasta gracias y muchas nunca.



lunes, 23 de marzo de 2020

Antes de las dudas

El cielo estaba ahí antes que las dudas. 

No olvidemos esto cuando empecemos a titubear mirando a las nubes, como si la respuesta estuviera escrita en su lluvia. 

Entre los ángeles y demonios del corazón, nos enfrentamos al rechazo con diversidad. Y así la batalla logra la victoria para el lado del color.

Y es que es comprensible tener miedo a no encontrar la armonía entre tanto dónde dibujar...

Para paliar los miedos nos acogemos a la norma, porque pisar el suelo nos hicieron creer que era más seguro que volar por el cielo. 

Pero igual que de niño pintabas fuera de la raya, y lo ponían en la nevera con un imán, ahora sal de la raya y te lo pondrán en internet.

No habrán palabras para definir lo que siento cuando miro nuestras fotos, pero el pasado no es presente sino que es un simultáneo del amor. 

Así como el perdón lo es del rencor. 

Así como la indiferencia lo es del olvido.



viernes, 20 de marzo de 2020

La pérdida

La pérdida es esencial para el crecimiento:

Si no pierdes no aprendes. 

Si no te falta, no buscas.

Lo que aprendemos de la pérdida, al final, es que no existe tal.  

Porque no puedes perder algo que está dentro de ti y si no está dentro de ti, no es algo que pierdes sino algo que sobra. 

Dentro de ti, al igual que dentro de mí, estamos todos. A tu interior pertenecen todos los animales de este cosmos, toda la materia en creación y destrucción, toda acción con intención que, interesada o no, exige una doctrina.

Dentro de mi llevo las cenizas de las llamas y hasta la última brisa salada. 

Por eso solo sanas de la pérdida cuando pierdes, porque al final aprendes que nunca te falta lo que de verdad importa. 

Y así la pérdida se convierte en una suerte casual y la paradoja del "ya no está" desaparece sin más.


martes, 17 de marzo de 2020

No podrás

Es más fácil que un asesino entienda a la víctima, que los mares se sequen y que no vuelva a salir el sol a que tú entiendas por lo que pasé... Porque no quieres entender y como no quieres, no podrás.

"Antes estabas más encerrada en casa, no te quejes ahora"

No quiero ni intentar que sientas lo que yo sentí cuando dijiste eso, porque esa frase está tan vacía de empatía y comprensión que dudo que ni intentándolo pudieras.

A alguien con 40 de fiebre no le dices que le conviene salir a la calle porque lleva muchos días encerrado. Lo mismo pasaba conmigo. 

Es contraproducente para alguien con depresión y ansiedad estar con personas que le producen más ansiedad y depresión, aunque no sea verdad, aunque solo esté en mi cabeza, hay que respetar el proceso, el espacio y las necesidades.

Así que imagínate lo absurdo que era forzarme a estar más con gente que me agravaba mi malestar, cuando hasta con depresión y ansiedad salía todos los días a sacar al perro no una, sino hasta dos veces. 

Piensa lo innecesario que era poner a una persona que lucha por su felicidad contra la espada y la pared, queriendo que se sienta mal por encontrar por fin a alguien que le hace feliz... Solo porque tu moral y tus valores crecieron en el rechazo a la diversidad.

Recapacita y dime: alguien con depresión y ansiedad que sale todos los días a pasear mínimo una vez, que pasa el día gestionando sus emociones, buscando trabajo para salir del paso y que intenta entablar una relación sana y estable... dime si esa persona necesita que la fuercen más o que le hablen con rechazo por sentir amor. 

"Eres un mierdas" Eso es lo que tendría que haberte contestado, pero me callé. Me quedé en silencio, gestionando la oleada de mala leche que me recorrió la espalda, lo gestioné, irónicamente, tal y como había aprendido en esos meses de "encerrada en casa". 

Y me fui. 

Si ahora llevo peor el estar en casa es porque antes salía una vez al día, ahora no piso la calle. 

Antes procesaba emociones, ahora necesito actividad para quemarlas

Necesito moverme más es porque antes caminaba y estaba tumbada, sentada, tenía tiempo libre para hacer ejercicio cuando mis emociones me lo permitían... 

Pedí un psicólogo, pedí ayuda y no lo considerasteis procedente y sé que en parte fue por no querer aceptar que yo estuviera sufriendo y no pasa nada. Salí adelante de la única forma que supe y que tuve ovarios de sostener.

Y resulta que ahora tengo dos trabajos que ejerzo de forma online por solidaridad, porque vivimos una pandemia mundial, y trabajo sentada en una silla al lado de la cama dónde descanso, desde las 9 de la mañana hasta las 14 y otra vez desde las 17.00 hasta las 19.30 en el mejor de los días. 

Y disculpa si me repito, pero estoy sin salir de casa y sin tiempo libre para hacer ejercicio. 

Así que cállate. Guárdate tus mierdas en tu cabeza. Ya no puedes decirme nada. Y por cierto, no tienes ningún derecho ni siquiera de hablar de ese periodo de mi vida, porque no solo fuiste un agravador de mi malestar, sino que además no podrás entenderlo jamás.

Intento no guardarte rencor, perdonar y pasar página, facilítamelo.





martes, 18 de febrero de 2020

En un globo

Se han ido las culpas miedos y los grandes logros también. Nada me pertenece, ni lo bueno ni lo malo, lo doy todo para sentirlo más y mejor.

Lo cargo todo noche tras noche en un globo que entrego al sueño, asciende hasta que lo pierdo de vista, igual que las memorias de lo que un día nos robó el aire y nos hizo rompernos y gritar al aire.

Todo se va, se entrega y solo queda lo que se agradece cada noche. Solo guardas tu último aliento, ese momento de ser por última vez y dejar de saber cómo es el color del amanecer.


Soy la mejor

Sí, soy mejor que ella, soy mil veces mejor.

Que ella y que todas.

Mejor hija, mejor madre, mejor nuera, mejor cuñada, mejor vecina, mejor novia...

No es competitividad, no es falta de hermandad, no es superioridad, es necesidad y valor de decir soy mejor.

Después de una vida de inseguridad hoy sé que solo me ha faltado el repetirme en el espejo todos los días, "soy la mejor".


Es la importancia de hacerme de valer, de programarme para ser la mejor, pero no comparada con otras, sino conmigo misma. Y sí, esta lucha interna me hace mejor que muchas otras personas, si no, no me molestaría en perder el tiempo con esto.

Pero no creas que soy la mejor porque sé hacerlo todo bien, porque sea la más guapa o porque no cometa errores... 

Soy mejor porque no saco a relucir tu peor cara. 

Soy mejor porque no hago daño.

Soy mejor porque valoro lo que tengo y a aquellos que me rodean.

Soy mejor porque me quiero.

Soy mejor porque veo el arte en el resto y aprendo de los demás.

Y porque no busco nada de nadie, lo que busco es dentro de mí. 

Estoy cansada de ser la que tiene que cambiar las cosas, yo, por ahora, solo voy a cambiar para funcionar bien conmigo misma, no con el resto del mundo.

Soy firme defensora del cambio constante, de la evolución, del mejorar... Pero no de dejar de ser yo.

Soy mejor porque para crecer no piso a los demás. 

Soy mejor porque mis luchas solo las sé yo. Por eso para mí yo soy la mejor. Porque si no lo soy para mí, no lo seré para nadie más... Bueno sí, para mi madre. 

Si quieres pinchar a alguien y sacarle las uñas y dientes a otra corre, vete a hacerlo, pero a mi no vengas, porque no te voy a tolerar ni una vez más.







Todo final acaba en un principio

No tenía mucho misterio ese dolor de garganta, con esa molestia en el oído, había enfermado de nuevo. La tos le recordaba cambiar la postura...