viernes, 31 de enero de 2020

¿Desconfias de mí?

Le pregunté eso y el silencio respondió.

No podía juzgar su respuesta. Yo también desconfiaba.

-Hazme reír- le pedí entre lágrimas y volvió a responderme un silencio que agrandó y alargó mis sollozos. 

Quise recordarle lo de que si alguien llora es porque ha sido fuerte durante demasiado tiempo, pero antes de que me diera tiempo, me remató con un: "Es que eres demasiado infantil todavía y no sé si aguantarás".

Infantil no, fuerte.- pensé, pero infantil era responder a alguien que está sordo en su visión, así que lo dejé pasar.




La humanidad es débil. Somos débiles y eso nos hace increíblemente peligrosos. 

No nos callamos los secretos, no sabemos pasar situaciones difíciles solos... Somos dependientes de un apoyo constante.

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