Cuando oigo que alguien es un diamante en bruto, siento mucha tristeza.
Debe de ser muy duro serlo y que todo el mundo intente moldearte a su gusto, o romperte; Que todos vivan imaginando que vales la pena por un ideal de como eres por dentro; Que de lo que muestras día a día solo te digan "tranquila, te puliremos".
Eso que te ha hecho ser, la vida y los años, eso que se conoce como fachada, envoltorio, defectos, tics, manías o actitudes... te han costado un aprendizaje el forjarlas, un esfuerzo y muchos recuerdos que te hacen ser quien eres. Pero siendo un diamante en bruto, todo eso es pasado por alto o infravalorado. Porque se espera que brilles, que lo aguantes todo, que seas dura y maravillosa a la vez, que aprendas talentosamente, que te adaptes a todo porque gustas a todos...
Pero la realidad es que no a todos les gustan los diamantes, y que si lo que todos codician de ti, esta oculto, por algo es.
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