miércoles, 30 de mayo de 2018

Mi justicia inversa


Canción a guitarra:

Somos una opción constante que democratiza los recuerdos, esos que hemos compartido, aun sin tener nuestra presencia en un lugar fijo. 

Tenemos la mala costumbre de darnos segundas oportunidades. Las que en las noches de otoño se revuelven entre las mentiras que necesito contarme para no mentirte a ti en la vida. 

Me encantaría contar cuantos versos he matado entre el ver pixelada tu sonrisa y los arrepentimientos del por qué fui tan tonta ese día. Versos de esos que se quedan cicatrizados en el alma, desde el inicio de mi espalda hasta el último pensamiento que desborde mi cabeza.

Ahora es cuando me toca pinchar con mis sueños en el borde de la mesa y dejar que caigan cual mantel en el sentido inverso de mi letra. Con la estampa en la maleta de la virgen que se queda entre tus besos de madera cogeré mi cuerpo y vendaré con seda mi justicia inversa.

Somos una opción constante que se apaga y que se enciende entre las miradas que nos quitamos y los abrazos que impedimos por no poder rompernos el nido.

Me encantaría contar cuantos versos he matado entre el verte pixelada tu sonrisa y los arrepentimientos del por qué fui tan tonta ese día. Versos de esos que se quedan cicatrizados en el alma, desde el inicio de mi espalda hasta el último pensamiento que desborde mi cabeza y mi sentir en esta vida.

Que nunca olvidaré de tus labios mi nombre, con o sin sonido, siempre me erizaba cuando te veía querer decirlo y mis piernas ya temblaban en el retiro de perder mis dedos entre su silencio.

Conviértete en mi justicia inversa, seamos la segunda oportunidad que se ríe de las hojas secas y del tiempo que come tus decenas hasta consumir en materia un secreto a voces, desde el norte hacia el este hasta mi sentir en esta vida conviérteme en melodías las corrientes que solo van con prisas.






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El cuento en el que la reina se dio cuenta de que de su castillo había sido destronada. Cómo corrió la tinta de los pétalos de cada una de...