Un año por un sueño/Felicidades

Hoy hace un año que cree este blog, hace 8 que decidí ser escritora y hace apenas 24 horas empezaba a pensar sobre que y como iba a escribir hoy aquí...


Pero no creáis que ya lo he decidido, no, estoy improvisando a falta de hora y media de que acabe el día para no dejarlo pasar.


Yo, mis ganas y mi te nos hemos puesto serios. ¿Cómo voy a ser escritora si no encuentro tiempo ni para una mísera entrada? , ¿Cómo voy a escribir un Best Seller que pase a la gran pantalla si tan siquiera puedo escribir 100 páginas coherentes? Claro que la coherencia y el realismo no es lo que me caracteriza precisamente en mi vida y esto queda reflejado en mis escritos.


Hablando claro... ¿No veis raro este mundo? No lo sentís... ¿Como una lata de sardinas? ¡Si, eso es! Una lata de sardinas que si te quedas dentro te ahogas con tu propio aceite y si sales te cortas con los bordes...
Hablamos entre nosotros y para no ahogarnos nos... Hacemos el boca a boca mutuamente, con mentiras, con verdades, con historias sorprendentes que nos hagan exclamar y coger aire... Esperando deseosos a que los que pueden abran nuestra lata y nos saquen hacia un futuro incierto pero de luz.


-Pero nunca hay tiempo para verlo TODO detenidamente y como TODO es tan complejo...- dijo una princesita arrastrando las vocales, cansada moviendo los piececitos colgada en el alféizar de la ventana mirando la vida pasar desde ahí.
Sostenía la mirada a todas las marionetas y sardinas que se atrevían a mirarla a esos ojos profundos y reales... Tan reales como su sangre.
-No se dan cuenta... ¿De los hilos que les atan y someten?
-Si los ven princesa, algunos los ven.
-¿Y porque ellos no hacen nada? ¡Que avisen al resto! Que vengan gritando "¡Esto es una emboscada!"- Dijo emocionada saltando de la ventana y dando tumbos y movimientos de espada por toda la habitación.
-No les pueden avisar porque los otros no quieren escuchar.  Y si lo hiciesen... Ay que mala es la vagancia y que fuerte la pereza...
La princesita atenta volvió a la ventana y gritó con todas sus fuerzas.
-¡ESTOY AQUÍ MIRADME, SOY VIDA PROPIA, UTILIZADME!


Y bueno el final de esta historia es que a la princesita decepcionada ante la ceguera del mundo, le llevaron un chocolate antes de ir a dormir y durmió eternamente para no ser infeliz nunca más.


Yo no soy ni la princesa ni la sardina, soy quien va a abrir la lata y dar una oportunidad de vivir feliz a todo aquel que quiera ver y oír.



Solo me queda decir... Gracias por permitirme escribir y ser leída, escuchada y comprendida ¡Feliz cumpleaños blog y que cumplas muchos más!
By: Kiissy




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