De un hilo





Pendemos de un hilo dice la gente… Pero si así fuera, en mi caso ya se habría roto. Como mínimo tendrían que haber 20 cuerdas… dejándome bailar encima de las olas, dejando que me acaricien los rayos de sol, liberada de lo material… Pero si así fuera, no estría aquí contando esto. ¿No creéis?
Estoy segura que algo me espera ahí, enfrente de mis narices…
Pero cuando salgo de casa no hay ningún arnés esperando a sujetarme, una  nube tapando el sol y otro día dependiendo de lo material para sobrevivir.
Pocas han sido las veces en las que me he subido en un barco pero ir en la proa ha sido lo más cercano que he estado nunca de la libertad, de lo que quería sentir el resto de mi vida. No me puse triste al bajar puesto que sabía que volvería a pasar, si el viento se enzarzaba con mi pelo, alborotaba mis pensamientos, el vaivén de las olas sedaba mi ansiedad y la risa gritaba en mi corazón… No podía sentir mas que felicidad. Lo irreal existe, eres realmente feliz cuando los demás están realmente convencidos de tu locura.

¿Que Qué me hace feliz?

Pues es fácil… Lo irrealmente real.

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