sábado, 3 de mayo de 2014

Me ha contado bajito...

Hay días en los que la nubes tapan el sol, dónde los muertos se adueñan de tu corazón y sin más apagan la luz... Mueven las cortinas y no te dejan dormir. 



Esas noches con pies fríos con tu ser contra el mundo contra lo que existe y lo que no.




Quiero que suenen los suspiros de placer que te da el alivio de acabar con lo malo porque y yo que se si era dios, un ángel o mi conciencia el que me ha contado bajito sus planes y me ha prometido volver a sus brazos, me ha jurado una noche de sueños, otra de pesadillas y toda una vida en medio para contarle luego mientras caemos dormidos.


Igual que cantar sin cada célula de tu ser es vivir con el miedo de morir.


By: Kiissy



lunes, 28 de abril de 2014

Crecer y sus cosas.

¿Crecer no es fácil sabeis? 

Cuando crees que has alcanzado ciertas metas todo se queda atrás y una fuerza que escapa a nuestro entender nos empuja a seguir adelante a tal velocidad que a veces nos tropezamos, chocamos unos con otros, entorpecemos a los demás intentando arrastrar con nosotros a otras personas o cosas que no van en la misma dirección.



Todo es muy confuso y si lo piensas fríamente, vivir es cosa de temerarios, es algo que puede acabar contigo, que lo hará hagas lo que hagas y tan siquiera te permitirá elegir el momento. 

Pero ante todo hay que recordar que nada vale tanto como para no dejarlo atrás ni nada vale tan poco como para no dejarlo marchar y nosotros mismos somos tanto un obstáculo como un apoyo para el mundo entero, un utensilio tan indispensable como perecedero así que piénsalo dos veces antes de tener miedo.

By: Kiissy


lunes, 7 de abril de 2014

Con un Poco de Blues

Ojos salados retina absenta de todo mal y toda dicha.
Calla sin respirar por tus sueños, traga toda el agua del mar.
Come del punto que permite leer al ciego y rasga un nuevo concepto en las sábanas.
Camina despacio sorprendido en el olvido, hastiado en lo antiguo.
Centellas como tinieblas...

Recuerda aquella primavera, sentada en la mecedora con el porche sobre las cintas de tu pelo y el aire jugando con tus joyas esmeralda.

Golpes de tambores con un poco de blues, los ojos cerrados, el pecho hinchado.
Despertando el amanecer con un ritmo tenue un ritmo incordiante. Deja una estela de amargos pensamientos y dulces sentimientos.

Con los golpes despierta el alma, con estos muy atroces regresan las alas, con las heridas sale la furia y con tu sombra se alcanza la conquista.
Todo esta servido como pensamientos atados de un hilo.


By: Kiissy

jueves, 13 de marzo de 2014

El viaje de la mente.

Esta mente una vez tuvo que ser libre para poder volar y ver que no todo está al revés.



Los "porqué" no fueron respondidos, los "dónde"descubiertos, los "cuando" encontrados sin querer...

Encontró en el acto comedido del volar lejos de su cielo, un ángel de rostro caído, un monstruo con alma de hilo.

Con la punta de los pies pisó un mundo nuevo, con la yema de los dedos tocó el aire polvoriento.

¿Que es esto? pensó primero.

 Para responderse se puso a indagar en sus conocimientos, en todo lo que había aprendido en su viaje y se dio cuanta que realmente no sabía nada nuevo, lo único que tenía era la experiencia del enfrentarse a lo desconocido.

Así que al final se dijo: ¿Qué importa? y vio como todo cobraba un sentido equívocamente perfecto.

By: Kiissy


martes, 11 de marzo de 2014

Sueños y colores, túnicas y desesperaciones.


Sueños vienen sueños van con el hombre del tejado, velando tu noche, anhelando tu día.

Colores veo colores variados que hacen de tu mundo bajo el sol brillante un paraje triste y desolado.

Túnicas negras túnicas blancas como las que lleva la muerte en sus días de gala.

Despedida desesperada aférrate a la esperanza que ya es lo único que no nos falta.

.•❤•.¸✿¸.•❤•

Sueños vienen sueños van noche tras noche el hombre me mira y yo duermo plácidamente como en mi primer día.

Colores veo colores variados ya va siendo hora de cambiar tu paleta, pasa de los grises a los rosas.

Túnicas negras túnicas blancas se mueven con el viento, se ondean como capas, como las banderas de tu patria.

Despedida desesperada, ¿Ya no te queda nada? acúnate entre las lágrimas de los que nada pierden por taparte con una sábana.


Puedes ser un ángel, puedes pertenecer a Dios, pero los actos que te acompañan no son de nadie más que de tu corazón.

By: Kiissy

domingo, 16 de febrero de 2014

Power.

Prepárate, mírame, siéntelo... ¿Qué es eso que hace que te ruborices?, ¿Qué sientes cuando se clava mi mirada en la tuya? Que efímero el momento, que efímero el beso, que lenta la vida que calla vacía ante tu súplica.
La ataduras que te sujetaban ya no están cuando me miras, ya eres libre, aprovéchalo.
¿A donde vuela tu mente cuando al fin puede desatarse? ¿Acaso se queda conmigo?

Eso es que soy todo lo que quieres porque no me conoces, soy todo lo que te quieres imaginar que soy y así será. Cuanto más intensa sea la mirada y más breve el instante, más me tendrás presente, más inalcanzable seré para tu mente, más desearás ser libre o condenarte a vivir en tus ensoñaciones,  siempre y cuando te mire un solo segundo... Quedará tu deseo, el que mantiene mi anhelo.

BY: kiissy

domingo, 2 de febrero de 2014

El florero y el cesto.

Las noches en vela tienen un punto mágico que hay que saber aprovechar.

Una de estas noches, a causa de la cafeína, la tensión o un fantasma haciendo ruido cada vez que estaba apunto de caer dormida, me llevó a ver la vida más allá del prototipo del tren que pasa y los pasajeros que suben y bajan. 
Ya era hora de cambiar de chip porque realmente me comenzaba a molestar ver la vida como un medio de transporte donde si pierdes la parada de las oportunidades la has fastidiado pero al final del trayecto te tienes que bajar si o si. Dónde la gente que entra en tu vagón es la que forma parte de tu vida, y con el tiempo unos llegan nuevos y otros se van.

Imagina un recipiente de cristal, un florero a medio llenar de agua.
Al lado hay un cesto de mimbre, con su gran asa semicircular que pasa por encima de más de un millón de rosas.
Hay rosas pequeñas, grandes, hermosas, marchitas, rojas, blancas... De todo tipo, incluso algunas que al verlas te sorprendes pues ignorabas la existencia de tal capricho de la naturaleza.

Tu al principio estás abobado, mirándolo como si fuese un bodegón y sintiendo el vacío del florero muy dentro de ti.
Te atraen las rosas más brillantes y coloridas, tal vez te compares con las más pequeñas y al nacer, tu florero se ha llenado de pronto por unas cuantas rosas, dos de ellas más bonitas que las demás y con un olor que estremece por lo familiar que les es a tus entrañas, tus padres. 
La familia y amigos de la infancia hacen compañía entorno a ellos con sus pétalos comenzando a invadir tu nariz con una sinfonía de aromas. 

Tal y como vas creciendo te sientes atraído por otro tipo de rosas. Las más firmes, bañadas en rocío cuentan bajito la experiencia de la lluvia acariciando su tallo y el terror al oír los truenos. Verdaderas supervivientes, todo un mundo de conocimiento. 

Otras sin brillo, que te hacen acercarte y preguntar ¿Qué te hicieron? Y te encuentras con otras mil historias más acerca de el sentimiento de rechazo por sus las espinas, o por tardar en abrir sus pétalos del todo.

De una forma u otra todas aquellas flores aglomeradas comienzan a organizare en grupos según cada persona y momento en la vida de esta. Para algunos estará el grupo de "las que me convienen y las que no." Para otros el de "Las jóvenes y las marchitas." 

Todas ellas van siendo escogidas consciente o inconscientemente por nosotros y llenan nuestro florero, con la diversidad de la misma existencia. Las "buenas y malas" elecciones se combinan en una perfecta armonía para crear el ramo más único y hermoso si lo sabemos cuidar bien. 
Cuando una de nuestro jarrón se marchite del todo hemos de sacar los restos con cuidado dejar espacio y mantener el agua limpia para que la fragancia siga en armonía y te ayude a superarlo todo.

¿Pero... como simbolizar la muerte propia? Eso es lo que más fácil me ha resultado averiguar. 
Simplemente un día tu jarrón cae y las rosas que había en él reciben un tremendo impacto. 

Mientras que tu esencia, el agua, hace su camino y como toda agua, alcanza el inmenso mar sin daño alguno llevándose consigo los restos del aroma que las rosas han dejado en ella a lo largo de la vida.
Y ya está no te tienes que preocupar de nada más, alguien recogerá el recipiente ya sin ningún valor y tu te habrás liberado hasta tal extremo que los limites te estarán aun por conocer.

By: Kiissy



Todo final acaba en un principio

No tenía mucho misterio ese dolor de garganta, con esa molestia en el oído, había enfermado de nuevo. La tos le recordaba cambiar la postura...